Algunas personas hemos estado de acuerdo en que el machismo, la sociedad, la cultura, inclinada en un heteropatriarcado NO FUN-CIO- NAN

…he aquí porqué.

En esta ocasión nos ocuparemos de una característica y al parecer castigo con el que muchos hombres cargan en sus vidas, relaciones, salud mental y en algunos casos, hasta repercusiones fisiológicas…

La REPRESIÓN… así es, en este artículo nos enfocaremos en los hombres , como ya lo hemos mencionado es producto en su mayoría de un aprendizaje vicario (adquisición de conductas por medio de la observación), a través de un ejemplo, afirmaciones durante el crecimiento que van quedando como programaciones en la manera en que podemos comunicarnos, sentirnos, bloquearse, etc.

Sentir y expresarlo es sinónimo de debilidad, de faltar a la masculinidad, por lo tanto se va creando una percepción de invencibilidad robotizada, en donde no se puede sentir dolor, tristeza, amor, miedo, arrepentimiento entre muchas más.

Donde lo que está permitido es desvalorizar los sentimientos, mostrar enojo, rudeza, desensibilización… “porque eso si es de hombres”, porque de lo contrario los insultos y actitudes misóginas/homofóbicas, no se hacen esperar, “que joto”, “pareces mujercita o vieja”.

 

La Universidad Británica  Essex condujo un estudio en donde los resultados ligados a represión y sus afectaciones en la relaciones en los hombres se veía significativamente afectada en donde la mayoría manifestó incomodidad y poca apertura para hablar libremente de sus sentimientos y solo la mitad considero tener la confianza suficiente para hablar con su pareja. Los hombres depresivos por ejemplo tienden a tener dificultades con la ley, utilizar drogas, hacer o hacerse daño, esencialmente utilizar las pocas opciones disponibles de comunicar sentimientos, transmitidas por la percepción machista.

En resumen la represión de sentimientos y emociones solo prolongan y promueven otros síntomas psicológicos y fisiológicos. Además de promover comportamientos o situaciones que causan daño, tanto como al que lo siente y las personas a su alrededor.

Por lo tanto te brindamos una serie de sugerencias que puedes poner en práctica para comenzar a practicar la comunicación de tus sentimientos de una manera saludable y respetuosa:

  1. Comienza por cultivar la humildad en ti, recuerda que eres una persona que siente y todas las emociones y sentimientos son aceptables y que si aún no has aprendido a manejarlos aun estas a tiempo.

  2. Aceptate como eres y  lo que sientes, experimenta la sensación en tu cuerpo y las ideas y pensamientos que tienes en relación a esa emoción o sentimiento, observate y experiméntalo, entre mas lo puedas identificar sera mas fácil poder trascenderlo y más difícil reprimir cada vez que surja.

  3. Experimenta sentir dolor, tristeza, arrepentimiento, miedo y todo lo que usualmente bloqueas, una vez que te das permiso de experimentarlas, te darás cuenta que eres capaz de sentirlo y asimilarlo, de poder encontrar solución a la situación y tu estado.

  4. Poder darte la oportunidad de poder sentir e identificarlo te dará la oportunidad de poder comunicarte mejor -contigo, con tu pareja, con tu familia, con tu alrededor- al mismo tiempo podrás exponer tu sentir de manera asertiva y respetuosa en lugar de explosiones desproporcionadas (debido al acumulo de sentimientos reprimidos).

  5. Recuerda que el tener pocos conflictos y reprimir tus sentimientos para evitarlos no previene  una explosión gigante de sentimientos provocando un conflicto mayor, que eventualmente puede darse.